Astrónomos chilenos descubren una de las supernovas
más enigmáticas
En
la última edición de la revista Nature brilla la ciencia
chilena. Literalmente brilla: los doctores Mario Hamuy (Universidad
de Chile) y Giulano Pignata (Universidad Andrés Bello),
investigadores del Núcleo Milenio de Estudios de Supernovas
(MCSS), son coautores de un artículo sobre una gigantesca
explosión estelar: la supernova (SN) 2009bb.
Pero
no se trata de cualquier supernova, pertenece al exclusivo
club de las estrellas que explotan expulsando material en
forma de jets a velocidades cercanas a las de la luz y fue
descubierta desde tierras chilenas por investigadores nacionales.
Una
de las líneas de investigación del Núcleo
Milenio de Estudios de Supernovas (MCSS) es el Proyecto
CHASE (CHilean Automatic Supernovas sEarch). La traducción
de CHASE es “perseguir, cazar” y, justamente,
ese es el objetivo de esta iniciativa: pesquisar supernovas
cercanas justo después de la explosión de
la estrella progenitora. Los investigadores emplean cuatro
de los seis telescopios robóticos PROMPT, instalados
en Cerro Tololo.
El
año 2009 había partido con suerte para el
MCSS: descubrieron la primera supernova en todo el mundo.
Tuvieron el honor de bautizarla como SN –de supernova-
2009A (se parte con la primera letra del alfabeto y así
sucesivamente). El 21 de marzo, Luis González y Roberto
Antezana, asistentes de investigación, revisaron
múltiples imágenes en su computador, como
todos los días. En una de esas fotografías
había un nuevo objeto brillante donde dos días
antes no se veía nada. Era el resplandor de una estrella
en el momento de su muerte debido a una de las más
violentas explosiones cósmicas y que dio origen a
la SN 2009bb. [Leer
más].