Neptuno es el octavo y último
planeta del Sistema Solar. Forma parte de los denominados
planetas exteriores o gigantes gaseosos, y es el primero
que fue descubierto gracias a predicciones matemáticas.
Su nombre proviene del dios romano Neptuno, el dios
de los mares.
Tras el descubrimiento de Urano, se observó
que las órbitas de Urano, Saturno y Júpiter
no se comportaban tal como predecían las
leyes de Kepler y de Newton. Adams y Le Verrier,
de forma independiente, calcularon la posición
de otro planeta, Neptuno, que encontró Galle,
el 23 de septiembre de 1846, a menos de un grado
de la posición calculada por Adams y Le Verrier.
Más tarde, se advirtió que Galileo
ya había observado Neptuno en 1611, pero
lo había tomado por una estrella.
Neptuno es un planeta dinámico, con manchas
que recuerdan las tempestades de Júpiter.
La más grande, la Gran Mancha Oscura, tenía
un tamaño similar al de la Tierra, pero en
1994 desapareció y se ha formado otra. Los
vientos más fuertes de cualquier planeta
del Sistema Solar son los de Neptuno.