El planeta Urano tiene un sistema
de anillos de una complejidad intermedia entre los
extensos anillos de Saturno y los sistemas más
sencillos que circundan a Júpiter y Neptuno.
Los anillos de Urano fueron descubiertos el 10 de
marzo de 1977 por James L. Elliot, Edward W. Dunham,
y Douglas J. Mink. Hace más de 200 años,
William Herschel también anunció la
observación de anillos, pero los astrónomos
modernos se encuentran escépticos ante el hecho
de que realmente pudiera haberlos observado, ya que
son muy oscuros y débiles. Se descubrieron
dos anillos más en 1986 en imágenes
tomadas por la sonda espacial Voyager 2, y en 2003–2005
se encontraron dos anillos más externos mediante
fotografías del Telescopio Espacial Hubble.
La mayoría de los anillos de Urano tienen
tan sólo unos cuantos kilómetros de
anchura. El sistema de anillos contiene, en general,
poco polvo. Mayormente está compuesto por
cuerpos grandes, de 0.2–20 m de diámetro.
No obstante, algunos anillos son ópticamente
delgados. Los anillos 1986U2R/ζ, µ y
v, de apariencia ancha y débil están
formados por partículas de polvo, mientras
que el anillo ?, estrecha y débil también
contiene cuerpos de tamaño mayor. La relativa
carencia de polvo en el sistema de anillos se debe
a la resistencia aerodinámica de la parte
más externa de la exosfera de Urano—
la corona.
Se cree que los anillos de Urano son relativamente
jóvenes, de una antigüedad no mayor
de 600 millones de años. El sistema de anillos
de Urano probablemente se originó de los
fragmentos de la colisión de varios satélites
que existieron en algún momento. Tras la
colisión, probablemente se descompusieron
en numerosas partículas, que sobrevivieron
como anillos estrechos y ópticamente densos
en zonas estrictamente confinadas de máxima
estabilidad.
Aún no se comprende bien el mecanismo por
el que se confina a los anillos estrechos. Al principio
se asumía que cada anillo estrecho era pastoreado
por un par de satélites cercanos que le daban
forma. Pero en 1986 la Voyager 2 descubrió
sólo uno de esos pares de satélites,
(Cordelia y Ofelia) sobre el anillo más brillante
(ε).