La Nebulosa del Cangrejo (también conocida
como M1, NGC 1952, Taurus A y Taurus X-1) es un
resto de supernova de tipo plerión resultante
de la explosión de una supernova en 1054
(SN 1054).
La nebulosa fue observada por vez primera en 1731
por John Bevis. Es el resto de una supernova que
fue observada y documentada, como una estrella visible
a la luz del día, por astrónomos chinos
y árabes el 4 de julio del año 1054.
La explosión se mantuvo visible durante 22
meses. Con este objeto, Charles Messier comenzó
su catálogo de objetos no cometarios. Situado
a una distancia de aproximadamente 6.300 años
luz (1.930 pc) de la Tierra, en la constelación
de Tauro, la nebulosa tiene un diámetro de
6 años luz (1,84 pc) y su velocidad de expansión
es de 1.500 km/s.
El centro de la nebulosa contiene un púlsar,
denominado PSR0531+121, que gira sobre sí
mismo a 30 revoluciones por segundo, emitiendo también
pulsos de radiación que van desde los rayos
gamma a las ondas de radio. El descubrimiento de
la nebulosa produjo la primera evidencia que concluye
que las explosiones de supernova producen pulsares.
La nebulosa sirve como una fuente de radiación
útil para estudiar cuerpos celestes que la
ocultan. En las décadas de 1950 y 1960, la
corona solar fue cartografiada gracias a la observación
de las ondas de radio producidas por la Nebulosa
del Cangrejo que pasaban a través del Sol.
Más recientemente, el espesor de la atmósfera
de Titán, satélite de Saturno, fue
medido conforme bloqueaba los rayos X producidos
por la nebulosa.