En astrofísica una lente gravitatoria, también
denominada lente gravitacional, se forma cuando la
luz procedente de objetos distantes y brillantes como
quasares se curva alrededor de un objeto masivo (como
una galaxia masiva) situado entre el objeto emisor
y el receptor.
Las lentes gravitacionales fueron predichas por la
teoría de la relatividad general de Einstein.
En el año 1919 se pudo probar la exactitud
de la predicción. Durante un eclipse solar
el astrónomo Arthur Eddington observó
cómo se curvaba la trayectoria de la luz proveniente
de estrellas distantes al pasar cerca del Sol, produciéndose
un desplazamiento aparente de sus posiciones. Los
fenómenos de lentes gravitatorias pueden utilizarse
para detectar la presencia de objetos masivos invisibles,
tales como agujeros negros e incluso de planetas extrasolares.
Hay tres clases de fenómenos de lente gravitacional:
| 1. |
Fuerte:
distorsiones fácilmente visibles tales
como formación de anillos de Einstein,
arcos y múltiples imágenes. |
| 2. |
Débiles:
distorsión débil de los objetos
de fondo que puede ser detectada únicamente
analizando un gran número de los objetos
de fondo. |
| 3. |
Microlente:
sin distorsión aparente en la forma pero
con variaciones débiles de la intensidad
de luz de los objetos de fondo. |
Una lente gravitacional actúa en todo tipo
de radiación electromagnética y no únicamente
en luz visible. De hecho, este tipo de lentes carecen
de aberración cromática, es decir, su
efecto no depende de la longitud de onda de la luz
sobre la que actúan, sino que es igual para
todos los rangos del espectro electromagnético,
sea éste óptico, infrarrojo, ultravioleta
o cualquier otro. Esto permite poder analizar los
objetos amplificados por la lente mediante las técnicas
habituales de fotometría o espectroscopía
astronómicas. Efectos de lentes gravitacionales
han sido propuestos sobre la radiación de fondo
de microondas y sobre algunas observaciones de radio
y rayos x.