G1
es un cúmulo de unos 12 millones de estrellas
que orbita el centro de M31, la galaxia de Andrómeda.
Parece que su centro contiene un agujero negro con
una masa unas 18,00 veces mayor que la del Sol. Este
agujero negro es uno de los candidatos más
sólidos de la clase conocida como agujeros
negros de masa intermedia. Estos agujeros negros son
más masivos que las estrellas pero menos masivos
que los agujeros negros que habitan los núcleos
de las galaxias
Ha habido un debate muy intenso acerca de si G1
contiene un agujero negro central. Equipos diferentes,
usando información semejante pero distintas
técnicas de análisis, defienden posturas
enfrentadas. Sin embargo, los resultados más
recientes basados en observaciones con el Telescopio
Espacial Hubble y desde el Observatorio Keck, en
Hawai, comparten la idea del agujero negro. Estas
observaciones combinan la capacidad de recoger luz
de uno de los observatorios más grandes del
mundo con la claridad del Telescopio Espacial, por
lo que representan el mejor conjunto de datos sobre
agujeros negros que puede obtenerse.
Desde hace mucho, los astrónomos han clasificado
a G1 como un cúmulo globular: un cúmulo
de estrellas viejas, y muy juntas, lo que les da
el aspecto de una bola de estrellas. Los cúmulos
globulares se forman junto con sus galaxias madre
y son de los miembros más antiguos de la
galaxia.
Algunos análisis y observaciones recientes,
sin embargo, sugieren que G1 puede no ser un cúmulo
globular clásico, sino el resultado de la
unión de los núcleos de varias galaxias
pequeñas. El cúmulo es más
brillante que la mayoría de los globulares,
sus estrellas muestran una composición química
más variada y, cerca del cúmulo, parece
que quedan los restos dispersos de una galaxia.